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De Basilea a Colmar en tren: escapada de fin de semana

De Basilea a Colmar en tren: Qué ver en tu escapada

¿Te apetece hacer una escapada de fin de semana de las que marcan época? Entonces anímate a viajar a Basilea, una ciudad de Suiza no muy conocida y que te encantará, y además en el mismo fin de semana cruza a Francia en tren y descubre Colmar, el pueblecito que inspiró La Bella y la Bestia de Disney, ¿te animas? Sigue con nosotros y descubre todos nuestros consejos para que tu viaje a Basilea y Colmar salga de 10.

Viernes: llegada a Basilea

Desde ciudades como Madrid o Barcelona tienes vuelos directos a Basilea, normalmente operados por Easyjet, tienen una duración de en torno a 2 horas y son bastante económicos.

Nosotros volamos desde Madrid y lo cogimos con un par de meses de antelación así que nos salió genial de precio. Nuestro vuelo llegó al Aeropuerto de Basilea a las 18.20 horas de la tarde y decidimos tomar un taxi hasta el hotel, ya que era la forma más cómoda y no era caro, 25 CHF nos costó llegar hasta nuestro hotel: Dorint Basel City. Hotelazo de 4 estrellas que recomendamos ampliamente, la habitación perfecta, la cama súper cómoda y del desayuno ni hablamos, tienen hasta buffet de quesos de la zona, un 10.

Además a tu llegada te entregarán la Basel Card, la tarjeta turística de la ciudad que te aporta numerosas ventajas como la opción de utilizar el tranvía gratis e incluso conexión WiFi gratuita. Piensa que no estás en la UE y la tarifa de datos de tu tarjeta no es válida, por lo que los megas te costarán un ojo de la cara. Como decimos, la tarjeta está creada para el turista con el objetivo de conseguir que los visitantes se queden en Basilea, ya que en muchas ocasiones van de paso.

Bueno, una vez nos acomodamos en el hotel decidimos salir a explorar Basilea. Dependiendo de la época en la que vayas podrá ser ya de noche o no, en nuestro caso fuimos a principios de marzo y ya era de noche, además justo coincidía con el Carnaval y la ciudad estaba muy animada.

Mittlere Brucke

A unos 20 minutos andando de nuestro hotel encontramos el puente de la ciudad, conocido como Mittlere Brucke, que de hecho es el puente más antiguo que cruza el río Rin, fue inaugurado en 1226, y las vistas son espectaculares. Cruzarlo de noche es una experiencia, a nosotros nos encantó y es muy bonito ver el contraste de la parte más nueva de la ciudad, hacia la parte antigua, que es la que te encontrarás al cruzar el puente.

Mittlere Brucke de noche

Marktplatz

A apenas 3 minutos del puente encontrarás Marktplatz, la plaza de Basilea en la que se encuentra en Rathaus, que es el ayuntamiento y del que hablaremos en el siguiente apartado. La plaza es bastante amplia, por ella pasa el tranvía así que genial si decides tomarlo, nosotros no lo hicimos y nos pateamos la ciudad, ya que todo está bastante cerca.

Rathaus

En la misma plaza lo encontrarás y no tiene pérdida, es un imponente edificio de color rojizo que sorprende por su fachada. No te irás sin fotografiarlo. Además te recomendamos que te adentres en su patio para ver su interior, en el que encontrarás pinturas y esculturas que te sorprenderán. Nosotros fuimos ya entrada la tarde y estaba abierto, por lo que pudimos pasar sin problemas.

Cena en Vapiano

Seguimos paseando por la ciudad hasta el restaurante que habíamos elegido para cenar: Vapiano. Es posible que conozcas esta cadena de restaurantes ya que está en varios países de Europa, nosotros lo probamos en Berlín y la verdad es que nos gustó. Cuando entres verás diferentes zonas para comer, hay una zona en la que te preparan la pasta a tu gusto, otra de pizzas, de ensaladas, etc. Haces la fila, pides tu comida y te dan un aparatito de estos que pitan e indican que tu comida está lista. Nos gusta porque está bastante rico y es económico, algo que se agradece cuando visitas Suiza. No obstante no penséis que es low cost: una pizza nos costó 30 CHF, ¡pero es lo que hay chicos!

Las pizzas de 30 CHF (cada una) en Vapiano

Sábado por la mañana: seguimos visitando Basilea

Por la mañana desayunamos en nuestro hotel y partimos de nuevo hacia el centro de Basilea, esta vez para visitar la parte antigua de la ciudad, incluida su catedral. ¡Comenzamos!

Münsterplatz

Para llegar a esta plaza, que es la plaza en la que se ubica la Catedral, tenemos que cruzar de nuevo el puente, por lo que tenemos oportunidad de verlo de nuevo pero esta vez de día y fotografiar la ciudad desde otra perspectiva. La plaza es bastante bonita y sus edificios son dignos de ver, además la Universidad de Basilea tiene allí su sede, en el casco antiguo, y tiene su historia, pensad que es la más antigua de Suiza y una de las más antiguas del mundo. Como ya os comentamos nosotros fuimos en pleno Carnaval, así que había puestecitos de comida en la plaza, si vais en Navidad allí encontraréis un mercadillo navideño.

Münsterplatz

Catedral de Basilea

En la plaza se encuentra la imponente Catedral, también llamada Basler Münster, que sorprende por su tono rojizo, similar al del Ayuntamiento, y cuya entrada es gratuita. Abre a las 10, pero antes de esa hora puedes visitar su claustro, que abre antes. Esta Catedral es de estilo románico y también gótico y fue construida entre 1019 y 1500, y alberga la tumba de Erasmo de Róterdam, que te sonará por el término “Erasmus”, al que él le da nombre. Aquí te dejamos más información sobre la Catedral.

Selfie en la Catedral

Después de estas visitas nos dirigimos hasta la estación para tomar el tren hasta Colmar.

Sábado a mediodía: viaje de Basilea a Colmar

Si te preguntas cómo llegar a Colmar desde Basilea, nosotros te recomendamos viajar en tren. El viaje es bastante rápido, solo tardarás entre 40-50 minutos en llegar y salen trenes cada media hora aproximadamente, así que no tienes que adaptarte a un horario estricto.

Nosotros te recomendamos comprar los billetes con antelación y así te despreocupas, luego puedes adelantarlo sin problema y retrasarlo siempre que no se te haya pasado ya la hora, sino puede ser más complicado. En nuestro caso, compramos billetes para dos personas ida y vuelta y el total ascendió a 64€, 32€ por persona, está muy bien de precio si tienes en cuenta que además vas a cruzar de un país a otro, Renfe por desgracia es mucho más caro.

Estación de Basilea

Comer en Colmar

A llegar a mediodía puedes ir a comer directamente, Colmar es uno de los pueblos más turísticos de Alsacia, por no decir el que más, así que encontrarás numerosos restaurantes y zonas para comer. Nosotros íbamos con la idea de comer en el restaurante Bistrot des Lavandières, que tiene varios menús desde 29,90€, pero en esa época pedían el Pasaporte Covid y no sabemos porqué el QR no funcionó, así que terminamos tomando unos bocatas, ¡para todo hay solución!

Casas alsacianas

La Petite Venise

La pequeña Venecia, así llaman los franceses al barrio de Colmar lleno de casitas de colores situadas al borde de un canal. Se trata de una de las imágenes más icónicas de Colmar, así que no te olvides de inmortalizarlo. Hay barquitas aunque no vimos a turistas navegando, ya nos contarás si tú sí. La verdad es que este pueblo es adorable, mires donde mires y vayas donde vayas todo tiene un encanto especial, sus típicas casas alsacianas con entramado de madera son las grandes culpables de que te sientas como en un cuento. Nosotros nos quedamos pensando en la posibilidad de volver en Navidad, cuando esté todo nevado y decorado con luces navideñas, mercadillos en sus calles, etc. tiene que ser una pasada.

La Petite Venise

Place de l’Ancienne Douane

Se trata de una de las plazas más bonitas de Colmar, aunque como te decimos, todo es tan bonito que hasta duele, vale, igual estoy exagerando un poquito ;), pero es demasiado encantador. Está justo al principio de Le Petite Venise.

Rue des Marchands

Lo que podríamos traducir como la calle de los comerciantes o del comercio, en ella encontrarás tiendas de souvenirs en los que la cigüeña es bastante protagonista, y es que es el símbolo de Alsacia. Además también hay muchas tiendas con productos artesanales, así que puedes llevarte un pedacito de Colmar en tu maleta.

Tienda navideña en la Rue des Marchands

Colegiata de San Martín

Esta iglesia es la más importante de Colmar y la segunda más grande de Estrasburgo, solo por detrás de su Catedral, así que merece la pena verla. Nosotros no pasamos, pero sí que pudimos verla desde fuera.

Tras ver lo que teníamos planificado estuvimos paseando un rato más por Colmar, y la verdad es que es bastante pequeño así que con mediodía es suficiente para conocerlo bien, máximo un día, de modo que nos pusimos en marcha de vuelta a la estación para coger el tren hacia Basilea.

Colmar: ¡qué bonito eres!

Vuelta a Basilea

Volvemos a Basilea y si tienes tiempo, ganas y no estás muy cansado te recomendamos que te acerques hasta Spalentor, una puerta que se conserva de la muralla del siglo XV. Después, puedes ir a cenar al restaurante Coccodrillo, que está a unos 5 minutos andando de Spalentor y no es demasiado caro para lo que es Suiza.

Domingo: vuelta a España

Nuestro vuelo salía a las 12.30, así que madrugamos un poquito y pudimos desayunar tranquilos y dar el último paseo por Basilea. La ciudad nos encantó y nos parece perfecta para un fin de semana y si la combinas con Colmar, como hicimos nosotros, te quedarás con muy buen sabor de boca. Y a quién diga que no es posible visitar 2 países en un finde… ¡Ja! Claro que se puede, todo es organizarse bien y con este planning te saldrá todo perfecto. Te animamos a que hagas esta escapada y cuando vuelvas nos cuentes tu experiencia en los comentarios. ¡Bon voyage!

¡Hasta la próxima!

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